- Pallaoro compite en la 71 Seminci con su cuarto largometraje, en el que asume el reto de llevar a la pantalla el último guion coescrito por el gran autor italiano Bernardo Bertolucci.
- El film protagonizado por Luca Marinelli, Alicia Vikander y Susan Sarandon es un intenso drama de cámara sobre el deseo, la dependencia y la intimidad.
El director italiano Andrea Pallaoro compite en la Sección Oficial de la 71 Seminci con su cuarto largometraje, The Echo Chamber, que da vida al último guion de Bernardo Bertolucci, escrito junto a Ilaria Bernardini y Ludovica Rampoldi antes de su fallecimiento en 2018. Sobre el reto de asumir la labor de dirección, Pallaoro ha comentado: «No acepté el guion en cuanto me lo ofrecieron, me tomó un tiempo llegar a entender si esta era una historia que yo debía contar. Supe que tenía que ser lo más sincero posible, y eso significaba traer mi propia sensibilidad y visión al guion de Bertolucci. No quería recrear o reproducir la historia tal y como él la hubiese hecho. Para mí, eso habría sido traicionar la autenticidad que, precisamente, quería proteger».
Trío de titanes
La memoria de Bertolucci, autor de obras tan canónicas como Novecento, El conformista o Los soñadores, sobrevive en este drama de cámara sobre el deseo, la pasión y las dinámicas de poder en las relaciones amorosas. Temas complejos que se reflejan brillantemente en las interpretaciones del trío conformado por Luca Marinelli, Alicia Vikander y Susan Sarandon. Y es que el cine de Pallaoro siempre se ha visto impulsado por un trabajo intenso con los actores y actrices, un carácter que ha llevado a la colaboración con estas tres estrellas de diferentes generaciones.
Sarandon, protagonista de películas como Thelma & Louise o Mujercitas y receptora del Goya Internacional en 2026, fue una elección clara para Pallaoro desde un primer momento. «Crecí viendo a Susan actuar y recuerdo quedarme hipnotizado por su presencia, el poder de sus ojos, su mirada y su intensidad. Cuando leí el guion pensé inmediatamente en ella, pero nunca creí que al escribirle me fuera a decir que sí y que trajera consigo toda su generosidad, valentía y vulnerabilidad. Trabajar con ella ha sido el mayor honor de mi vida», compartió el cineasta.

Microcosmos emocional
Marinelli interpreta a un productor musical atrapado entre la presencia de dos mujeres: una cantante veterana (Sarandon) y su cuidadora (Vikander). Este triángulo amoroso se desarrolla en su totalidad en un lujoso apartamento de Londres; un espacio único que se va expandiendo emocionalmente a través de los personajes. «Todo acontece en ese apartamento, de inicio a fin. Es un lugar de gran carga emocional y también un refugio. Es un contenedor de recuerdos y, a la vez, un lugar de vigilancia y control», ha señalado Pallaoro. Y ha añadido: «Una de las cosas que más me entusiasmó del guion fue cómo este piso se utilizaba como medio de comunicación entre los personajes. El diálogo entre ellos se manifiesta en la arquitectura y en los objetos que encuentran allí: la taza de café, la almohada, la bufanda… Todo esto representaba una gran oportunidad cinematográfica para mí».
El director ha definido la historia como una de deseo y anhelo, ausencia y presencia, control e intimidad. Todo ello es narrado mediante una estructura que juega con diferentes líneas temporales, tal y como estaba en el guion original. «Esa estructura forma parte de la exploración de la memoria y el deseo que Bernardo, Ilaria y Ludovica plasmaron en el guion. También la idea del eco emerge de ese entrelazamiento de temporalidades. La estructura y las dinámicas de los personajes son la esencia de la película, sabía que tenía que mantenerlos tal cual», ha concluido.