- Un pueblo minero de Palencia, la correspondencia de un bisabuelo bajo Vichy, dos hermanas en una tribu entre Siria y Líbano, un amor que dura cincuenta años, el milagro de San Antonio entre Lisboa y Madrid y el sueño de un director de teatro en Nueva York
La séptima jornada de la 71 Seminci tuvo el acento de Castilla y León. El Día del Cine de Castilla y León reunió en el Teatro Calderón a la actriz vallisoletana Elvira Mínguez, que recibió la Espiga de Honor, y al equipo de Un hombre en un puente, estreno mundial rodado en la provincia de Palencia, con David Martín de los Santos, José Nolla, Roger Casamajor, Nidia Bermejo y Ruth Díaz. Arantxa Vela presentó el otro estreno mundial de la sección Castilla y León en Largo, Octurno o el sueño de Javier Molina. A ellos se sumaron el francés Emmanuel Marre, Rakan Mayasi, Omar Al Abdul Razzak, el brasileño André Novais Oliveira y los portugueses João Pedro Rodrigues y João Rui Guerra da Mata. Y, por la noche, MERCI entregó en los Cines Broadway el primer Premio José Luis Cienfuegos a Otilio García Gobeo.

Sección Oficial: un funcionario de Vichy y un hombre que vuelve a su pueblo
Emmanuel Marre presentó el estreno español de Un hombre de nuestro tiempo, su segundo largometraje, que se adentra en el gobierno de Vichy durante la ocupación nazi a través de Henri Marre, un hombre que encuentra una oportunidad de ascenso mientras lidia con la situación de su familia. La película nace de las cartas de sus bisabuelos: «Lo más interesante es que mi bisabuelo nunca contaba exactamente a qué se dedicaba en su puesto de trabajo en la oficina de desempleo». La investigación le hizo descubrir un pasado que no conocía: «Fue un choque descubrir que, sin presión alguna por parte de los alemanes, Francia creó un sistema de campos de trabajo forzado para extranjeros». Para él era fundamental que el público dudara de la época: «Para nosotros resultaba fundamental que los espectadores se preguntasen si estaban en 1940 o en la actualidad». Y no esconde su mirada sobre el presente: «El fascismo y el autoritarismo no surgen de golpe, sino paso a paso, mediante pequeños avances».

Fuera de concurso, David Martín de los Santos presentó el estreno mundial de Un hombre en un puente, con Roger Casamajor, Nidia Bermejo, Ruth Díaz y el productor José Nolla. Cuenta la historia de Andrés, un hombre de mediana edad que, tras una vida de decisiones cuestionables, vuelve a su pueblo, Cervera de Pisuerga, a buscar una segunda oportunidad. El director lo vio a través de Calle Mayor, de Bardem: «Cervera es un pueblo con mucha textura, que tiene la huella de haber sido un pueblo minero. Sus paisajes me evocaban una intimidad y una sobriedad que demandaba la historia». Del protagonista, un personaje incómodo, dijo: «Aprendí a amar al personaje y a mirarlo con humanidad, sin justificarle, pero intentando entender todo lo que lo ha llevado a ese punto». Casamajor trabajó desde la soledad, y Bermejo, que encarna a una mujer inmigrante, describió el encuentro entre ambos como «más que un cruce, un choque de caminos».
Día del Cine de Castilla y León: Elvira Mínguez, Espiga de Honor
La actriz, directora, guionista y escritora vallisoletana Elvira Mínguez recibió la Espiga de Honor en un acto del Teatro Calderón protagonizado por el cine de Castilla y León. José María Esbec, director artístico del teatro, se la entregó con un discurso titulado Elvira para el tiempo: «Elvira Mínguez ha parado el tiempo para nosotros muchas veces». Mínguez llegó a una conclusión tras pensar qué había hecho para merecerla: «Me gusta pensar que soy solo una actriz que ha tenido más suerte que otras. Es un premio para toda la gente que he tenido detrás; es un premio colectivo». Agradeció a Imanol Uribe su primera oportunidad, con Días contados, y a los técnicos su paciencia con sus preguntas: «Soy más actriz de bota de montaña que de tacón y alfombra roja». A sus amigas de Valladolid les dijo: «Hemos crecido, nos hemos educado y ahora estamos envejeciendo juntas». Y cerró con una promesa y una broma: «Otros 30 años de carrera, como poco. Que venga Cronos y me ponga cara».

Horas antes, en el Paraninfo de la Universidad de Valladolid, había repasado su carrera en el encuentro Todos los registros, del ciclo Pensar (y escuchar) el cine: «Aunque hace muchos años me fui a Madrid, ésta siempre será mi casa». Habló de su estreno en 1994 con Días contados, «como salir a la selva directamente», y de su salto a la literatura, con dos novelas: «Si me hubiesen dicho que con casi sesenta años se seguirían abriendo puertas no me lo habría creído, pero es verdad». De la memoria como tema dijo: «Para saber quiénes somos tenemos que mirar atrás». Y de Clara Campoamor, a la que interpretó en La mujer olvidada: «Era una mujer adelantada a su tiempo, humanista, incluso feminista».
Punto de Encuentro: dos hermanas entre Siria y Líbano y un amor de medio siglo
Rakan Mayasi presentó Yesterday the Eye Didn’t Sleep, coproducción entre Bélgica, Líbano, Palestina, Catar y Arabia Saudí. La película nace de algo íntimo, una historia de su abuela, que se casó con catorce años y la contaba a menudo, y de una búsqueda: un cine alternativo, sin guion ni actores profesionales. Rodar en una zona de conflicto constante no fue sencillo: «Rodamos durante un alto el fuego, procuramos evitar en lo posible estar cerca de las zonas más peligrosas, pero constantemente había bombardeos de los aviones israelíes y explosiones». Lo primordial era cuidar al equipo, lo que conllevaba una importante carga psicológica.

El paisaje, contó, es un actor más: «La potencia del lugar y del inmenso terreno en el que estábamos rodando generaba una especie de dualidad entre lo mítico y lo real. Esa majestuosidad a veces empequeñece incluso a las personas». En él chocan dos hermanas, ante un sistema tribal en el que lo importante es la supervivencia del grupo: la mayor, enfermera, no duda en sacrificarse; la joven no quiere ser la solución al conflicto. Formalmente, quiso «encajar o enjaular» a los personajes en un formato 4:3, con fuera de campo y sonido permanente, para sugerir una violencia invisible. La boda, añadió, no es un alivio narrativo sino un estado casi onírico, un trance: «Lo estás viendo unos minutos, pero cuando termina te hace incluso sentir culpable por volver a la realidad». Y espera que el público se lleve «emociones intensas del drama pero a la vez sin dramatizar», que se cuestione cosas y reflexione sobre las diferencias culturales y humanas.

El brasileño André Novais Oliveira presentó el estreno español de Se eu fosse vivo… vivia, su cuarto largometraje, que sigue a Gilberto y Jacira desde que se enamoran en la adolescencia hasta que la enfermedad irrumpe cincuenta años después y amenaza con separarlos. Está basada en la historia de sus padres: «Es una película que habla sobre el luto, el que vivimos mi padre y yo cuando mi madre falleció en 2018». Su madre era actriz y su pérdida fue muy dura para el cine de Brasil, y es su padre, Norberto Novais Oliveira, quien interpreta a Gilberto. Filmada en un delicado 16 mm, se acerca al amor y al acompañamiento desde la calidez y la cercanía de los cuerpos, y desde lo que esconden los objetos. «En todas mis películas he trabajado sobre la idea de lo cotidiano, y en esta de forma más especial, ya que es la que he vivido yo en mi propia casa», concluyó.
Tiempo de Historia: Papagayo y una identidad que no es tan fija
Omar Al Abdul Razzak presentó Papagayo, una película que parte de su relación con una mujer judía israelí para abordar la identidad, la convivencia y el conflicto político. Una de sus principales inquietudes, compartida con su compañera, era «confrontar la idea de identidad», porque, dijo, «la identidad no es tan fija». La contradicción entre cómo uno se identifica y cómo lo perciben los demás aparece en una frase: «Él intenta viajar por ahí como español», y el director añadió: «Si me dejo mi apellido tengo menos oportunidades».

La pareja sirve para cuestionar las etiquetas que condicionan a quienes vienen de lugares distintos: «Todo el mundo va poniendo etiquetas». Y plantea preguntas que acompañan a cualquier relación: «¿Qué es una pareja? En cuanto hay una pareja o un embarazo te planteas qué va a salir de ahí». Para Al Abdul Razzak, el amor es una puerta de entrada a la política: «El público conecta más con una historia de amor». Del territorio en el que transcurre parte de la historia dijo: «Me resultó un lugar muy confuso. Parece un lugar donde se permiten todas las culturas, pero no es así». Y los loros del título, con su capacidad de repetir palabras, funcionan como metáfora de los discursos heredados: «Repetimos las cosas sin cuestionárnoslas».
Alquimias: el milagro de San Antonio entre Lisboa y Madrid
João Pedro Rodrigues y João Rui Guerra da Mata presentaron el estreno español de 13 alfileres, que entrelaza dos festividades muy distintas, en Lisboa y en Madrid, con un mismo origen: el milagro de San Antonio. La película nació de un encargo de BoCa Bienal, que les pedía una obra que vinculase ambas ciudades. Rodrigues explicó el juego anacrónico que recorre el filme, similar al de Francisco de Goya en los frescos de la ermita de San Antonio de la Florida: «El milagro ocurrió en el siglo XIII en Lisboa, pero Goya decide pintarlo como si se tratase del siglo XVIII». De ahí la pregunta que guía la película: cómo se representaría hoy.

Lo popular se funde con lo legendario para preguntarse qué papel juega lo milagroso en el mundo actual. «Estamos en el campo de la fantasía, no somos creyentes pero nos interesaba explorar cómo esa presencia de San Antonio y la religión sigue alimentando a nuestra sociedad», concluyó Rodrigues.
Castilla y León en Largo: un sueño de teatro en Nueva York
La sección Castilla y León en Largo acogió uno de los dos estrenos mundiales de su programación: Octurno o el sueño de Javier Molina, de la directora y guionista Arantxa Vela, coproducida con el Teatro Calderón. La película sigue al codirector artístico del Actors Studio de Nueva York en su viaje hacia la adaptación de Panorama desde el puente, la célebre obra de Arthur Miller. Vela compartió con el público vallisoletano los retos y los privilegios de entrar en el mundo íntimo del teatro: «Cuando ruedas estas cosas no quieres molestar o entorpecer los ensayos. Cuando ellos notan que estás ahí, con la cámara, de alguna manera estropeas el trabajo y hay que tener mucho cuidado. La gracia de los ensayos es que se atrevan a equivocarse».

La directora invitó además a ir al teatro: «Ahí es donde sucede la magia, porque el teatro es imposible de grabar. Aunque lo grabes bien no lo grabas, la presencia es insustituible». El actor Manuel Andrés del Carmen, que la acompañó en el coloquio, quiso reconocer a todo el equipo: «Habéis visto que en el saludo final había mucha gente. Está producción, iluminación, sonido… y ni siquiera eran todos. No imagináis la cantidad de gente que hay detrás de una producción como esta. Cuesta la misma vida sacar adelante el teatro».
MERCI entrega el primer Premio José Luis Cienfuegos a Otilio García Gobeo
En su segunda jornada, el Mercado de Cine Independiente MERCI, organizado por Seminci con ADICINE, celebró en los Cines Broadway la entrega del primer Premio José Luis Cienfuegos a Otilio García Gobeo, al frente de los Cines Golem y de Golem Distribución durante más de cuarenta años. Presidió el acto Mariona Viader, junto a Olimpia Pont Cháfer, Enrique Costa y Lara Pérez Camiña. Costa recordó cómo nació la idea del premio: «Recuerdo que un día nos sentó y nos dijo: ‘hay que vestir un poco más al MERCI’. Fue así como propuso dar un premio de industria». Pérez Camiña evocó su objetivo: «Defender y hacer crecer el cine independiente, el cine de la diversidad, abierto a otras miradas y culturas. Un cine que no solo quería proteger sino también acercar a los espectadores, sobre todo los jóvenes. ‘Sin ellos no hay futuro’, decía». Y Pont Cháfer, que apuntó la influencia directa de Cienfuegos en la elección, dijo al premiado: «Si había un candidato claro para recibir el primer premio José Luis Cienfuegos, eres tú».

Desde los inicios de Golem, en 1982, cuando «cinco melenudos se juntaron en Pamplona para exhibir películas», según Pont Cháfer, García Gobeo ha acercado al público español a Lars von Trier, Aki Kaurismäki, Michael Haneke, Christian Petzold, Takeshi Kitano, Mia Hansen-Løve, Maren Ade o Claire Denis. «Son más de cuarenta años al servicio de los espectadores. Una trayectoria que ha dado lugar a uno de los catálogos más sólidos y coherentes de la distribución cinematográfica en nuestro país», destacó Viader. La sorpresa de la noche la dieron unos veinte miembros del equipo de Golem, que subieron al escenario a entregar el premio a su líder.
Emocionado, García Gobeo lo recibió como un premio colectivo: «Quiero dedicarlo a los cinco locos veinteañeros que fundamos la empresa y a todo mi equipo: las más de cien personas que hacen posible que la magia del cine llegue a tantos lugares». Y cerró: «Que el galardón lleve ahora su nombre es un recordatorio de que debemos seguir creyendo en el poder transformador del cine. Es un símbolo de resistencia cultural, de audacia y de amor por un cine que desafía los márgenes».
MERCI: cines, distribuidoras y plataformas, juntos por el público
La jornada de MERCI incluyó dos mesas redondas. En Cines, distribuidoras y plataformas: juntos por el público intervinieron Eva Rekettyei (Cines Yelmo), Mercedes Gamero (Beta Fiction), Octavio Alzola (Cines Renoir), José Antonio de Luna (Filmin), Íñigo Trojaola (Movistar+) y Álex Lafuente (BTEAM Pictures). Todos coincidieron en que la relación entre ellos es cada vez más fluida, pero que hay que seguir tendiendo puentes: «Debe haber más variedad y que una película no ocupe toda la taquilla», dijo Gamero. Trojaola resumió el reto: «Lo importante es volver a crear el hábito de asistir al cine en el público». Y celebraron un gran año para el cine en España, con películas como Sirat (2025) o La bola negra (2026): «Cuanto más grande se hace una película en cines es mejor para todos», concluyó De Luna.

Mark de Quervain, jefe de Estrategia Cinematográfica de Indy Cinema Group, en colaboración con Europa Cinemas, intervino en remoto para defender las posibilidades de la inteligencia artificial en la comunicación de las salas: «Con herramientas fáciles y riesgo muy pequeño se puede ayudar a la gente a encontrar la película que más le puede interesar».