- La fundadora de Bodegas Pariente es la primera mujer en recibir esta distinción desde la creación del premio en 2014
- Tras la entrega del premio ha tenido lugar la proyección de la película ‘Un tal Karlos’, de Arantxa Aguirre, en la que muestra la cara más humana del cocinero Karlos Arguiñano
La 71ª edición de Seminci ha entregado este miércoles la Espiga de Honor de Cine Gourmet a la bodeguera Victoria Pariente, referente en enología y especialista en la variedad verdejo, en reconocimiento a una trayectoria marcada por el respeto a la tierra y a la elaboración del vino. Antes de comenzar, Mariona Viader y Javier H. Estrada, codirectores de Seminci, han expresado su tristeza por el accidente ferroviario ocurrido en el día de hoy y han trasladado nuevamente sus condolencias a todos los familiares de las víctimas.
Seminci ha querido dar una sorpresa a Pariente con la proyección de un vídeo en el que grandes profesionales del vino de toda España, como Juan Luis Cañas, Tomás Postigo, Carlos Yllera o la periodista Nieves Caballero, así como los propios familiares de la bodeguera, la han felicitado por el reconocimiento y han tenido unas palabras de cariño para ella.

Enrique Pascual, presidente de la D. O. Ribera del Duero, y Miguel Sanz, Director del Consejo de Regulación de la D. O. Ribera del Duero, han sido los encargados de entregar la Espiga de Honor a Victoria Pariente, reseñando su largo recorrido al frente de las Bodegas José Pariente y declarando que el premio fue una decisión que tomaron de forma fácil y unánime.
Un camino familiar
En un emotivo discurso la bodeguera ha recordado a todas las personas que la han acompañado a lo largo de su carrera, agradeciendo el apoyo de su familia y especialmente el de sus hijos Martina e Ignacio, encargados del negocio hoy en día. Ha expresado también su emoción por recibir el la Espiga de Honor en su tierra y en un festival de cine como Seminci, reflejando que es una gran apasionada de las películas. «El cine y el vino tienen mucho en común. El cine parte de una historia y nosotros de algo tan extraordinario como una uva. Todo acaba formando parte de nuestra cultura y de nuestras vidas», ha compartido.
Además, ha añadido que es un gran honor ser la primera mujer en recibir este reconocimiento desde su creación, esperando «que cuando miremos atrás, yo haya sido la primera de muchas». También ha hablado de su oficio como uno de los más bonitos del mundo por su vinculación a la tierra y ha reconocido que recibir un premio de estas características la ha invitado a recordar toda su trayectoria: «Lo más bonito es poder mirar hacia atrás con agradecimiento y hacia adelante viendo que la historia continúa», ha concluido, recordando su tierra natal Rueda y a su marido y sus hijos, que la han acompañado y apoyado en todo momento.

Arguiñano fuera de las cocinas
Tras la entrega se ha proyectado una de las películas que forman parte de la Sección Cine Gourmet. La elegida para esta noche ha sido Un tal Karlos, de Arantxa Aguirre (nominada al Goya en dos ocasiones y premiada en la sección Tiempo de Historia de la 61ª edición de Seminci), en la que nos descubre la cara más humana del cocinero Karlos Arguiñano. «No es una película exactamente gastronómica, sino una película humana. El arte de preparar una buena comida tiene mucho que ver con el arte de vivir. Él se maneja bien en ambos», ha declarado la cineasta, expresando su ilusión por el recibimiento en Valladolid.
Por su parte, Arguiñano, ha expresado su consternación por las víctimas del accidente ferroviario y ha invitado a la gente a disfrutar de una cara muy distinta a la que muestra a diario en la televisión. «Normalmente yo me cuelo en sus casas todos los días. Hoy les permito que entren en la mía», ha expresado el cocinero, señalando el gran trabajo de Aguirre, que, en sus palabras: «Ha sabido sacar la esencia que me quedaba».