- La cineasta húngara, rostro conocido de Seminci, acude a Valladolid por cuarta vez para abrir el certamen con My Notes on Mars, una obra única sobre las relaciones amorosas y la posibilidad de reconstrucción
- La actriz Mackenzie Davis, coprotagonista del film, ha acompañado a la directora en la rueda de prensa donde hablaron del proceso de construcción de los personajes y la incursión en la ciencia ficción

Lili Horvát, ganadora de la Espiga de Oro y el Premio Pilar Miró en 2020 por Preparativos para estar juntos un período de tiempo desconocido, vuelve a Seminci para presentar el estreno español de su film más reciente, My Notes on Mars, que inaugura la 71ª edición del certamen. Lo hace, además, acompañada de Mackenzie Davis, protagonista de la película y actriz reconocida por su trabajo en Black Mirror, Marte (The Martian), Blade Runner 2049 o la nueva serie de Netflix, Below.
Amor y ciencia ficción
My Notes on Mars sigue la historia de un matrimonio fracturado: el de Sam, interpretado por Rupert Friend (Orgullo y prejuicio, Asteroid City) y Margot, a quien Davis da vida, una científica que sufre un accidente y reaparece tiempo después en su propio funeral. Sin ningún recuerdo de su vida previa, este extraño suceso se presenta como una segunda oportunidad desde la que intentar reconstruir lo perdido.
La mezcla entre géneros es algo a lo que Horvát llegó de manera orgánica. «La primera idea que tuve fue la de la escena en la que Margot aparece en su funeral y no reconoce a su esposo. A partir de ahí fui construyendo una historia que va, esencialmente, sobre conocer a la persona que amamos», comentó la directora y guionista. Y añadió: «Estar con la misma persona durante mucho tiempo tiene, en sí mismo, algo de sobrenatural. Así que no fue una historia de matrimonio a la que luego añadí el componente de ciencia ficción. Las dos capas se fueron desarrollando juntas».
Esto es algo que se refleja también en las decisiones estéticas de la película, como la decisión de rodar en 35 mm. A propósito, Horvát ha señalado: «Hay una carga metafórica central en la película, pero no quería que todo se redujera a una construcción teórica y fría. Queríamos que fuese una historia cercana y emocionalmente accesible, y para ello necesitábamos una fotografía que capturase los momentos de intimidad y honestidad pura».


Dos Margots
Margot es un personaje marcado por un antes y un después: la vida que no recuerda y aquella que ahora debe reinventar. Esto implicó un reto importante para Davis: «Siempre traté a Margot como dos personajes, el que vuelve y el que ya no está. Lili y yo conversamos mucho sobre los parámetros para cada versión de Margot. La primera está imbuida de historia y de las interacciones de su relación en el pasado, mientras que la segunda vive en el presente extremo y expresa todo sin ningún filtro», comentó la intérprete, quien tiene una amplia trayectoria en la ciencia ficción audiovisual.
Sin embargo, no fue esa experiencia la que atrajo a la dupla magnética que conforman directora y actriz. «No estaba buscando una intérprete familiarizada con la ciencia ficción, quería una que admirase. Para las dos facetas de este personaje necesitábamos a alguien inteligente, como Mackenzie. Además, ella tiene una apariencia casi celestial, que me recuerda a David Bowie, y esa fue una de las grandes inspiraciones del film», dijo Horvát. Por su parte, Davis ha compartido: «Hacer ciencia ficción no es algo que busque activamente. Es una coincidencia, pero los cineastas que más me interesan están explorando mucho el género, así que siempre acabo volviendo a él».

My Notes on Mars es una película que va más allá de lo terrenal para hacernos descubrir emociones desconocidas, llevando nuestra mirada hacia los misterios del universo, pero también hacia aquellos que nos tocan más de cerca. «Hay preguntas para las que no tienes respuesta, aspectos de la vida humana que jamás podremos acabar de conocer», ha concluido Horvát. A lo que Davis añadió: «Es doloroso no llegar a conocer nunca del todo a una persona, pero también hay un placer en aceptar esa realidad y en no poseer las cosas que amamos, simplemente poder amarlas en esta zona liminal».