- El acto, celebrado en el marco de la sesión dedicada a Unesco City of Film, ha acogido la presentación de Mudras. Bailando hilos invisibles, documental de María Salgado Gispert

El Teatro Zorrilla acogió este viernes la entrega de premios de Seminci Factory, fruto de la alianza entre Seminci, Valladolid City of Film y la Valladolid Film Commission. El acto celebrado en el marco de la sesión dedicada a Unesco City of Film estuvo presidido por Juan Manuel Guimeráns, gerente de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid y presidente de Spain Film Commission, quien señaló el papel crucial de Seminci Factory en el impulso, desde hace doce años, de proyectos de cineastas emergentes en el territorio. «En estos tiempos en que hay quien cuestiona el valor de estos espacios, seamos intransigentes», ha declarado antes de proceder a leer los ganadores de esta edición.
Los dos premios de esta edición fueron para Prolija Films por el cortometraje Yo la veo guapa y Héctor Varela de la Fuente por Desde cero. Los galardonados expresaron sus agradecimientos y reafirmaron la necesidad de plataformas como Seminci Factory, que continúan apoyando la libertad de los cineastas. Guimeráns hizo entrega de un tercer premio al desarrollo de un proyecto audiovisual, inaugurado este año, que fue en manos de la productora Plan Secreto por La piedra natural. El equipo ha dedicado el premio a José Luis Cienfuegos y a los fallecidos en el accidente ferroviario de Toledo.
Estreno de Mudras. Bailando hilos invisibles
El acto finalizó con la presentación de Mudras. Bailando hilos invisibles, de María Salgado Gispert, en el marco de las Proyecciones Especiales de la 71 Seminci. En el documental, producido por Anna Saura, sigue a Nazaré de la Fuente, bailarina e hija de Mónica de la Fuente, pionera en traer las artes escénicas de la India a España. Del salto a lo desconocido surge la intimidad en una obra que demuestra un diálogo entre dos viajes, entre pasado y presente, que sigue la transformación de madre e hija a través de la danza. «Es una historia de muchas capas, de esos hilos invisibles que unen a una madre y su hija», ha señalado la directora en la introducción del film.

Por su parte, la vallisoletana Mónica de la Fuente ha compartido su emoción por presentar esta película tan íntima en su lugar de origen: «Es muy especial estar en casa y contar nuestra historia profunda, la de nuestro cuerpo habitado. No es momento de bailar, pero lo hacemos interiormente porque el arte puede sanar». Su hija, Nazaré de la Fuente, ha añadido: «Esta película muestra una conexión entre las dos, pero también entre dos culturas, mostrándonos todo lo que podemos aprender de esos hilos invisibles que nos conectan con nuestras raíces e incluso más allá de ellas», señalando el papel pionero de esta producción en la colaboración bilateral entre los dos países.