71 edición. Del 23 al 31 de octubre de 2026.
71 edición.
23/31 oct. 2026
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Sábado 24 en Seminci: del León de Oro de May el-Toukhy al último guion de Bertolucci

Sábado 24 en Seminci: del León de Oro de May el-Toukhy al último guion de Bertolucci

Sábado 24 en Seminci: del León de Oro de May el-Toukhy al último guion de Bertolucci
  • Una familia marcada por una sola noche, un documental rodado durante un tratamiento contra la leucemia, una adolescente ateniense que escucha cantar, las jacarandas de Argel y las ruinas de Beirut: una jornada que también se dedicó a escuchar el cine.

Mikael Rieks y May el-Toukhy, productor y directora de ‘Woman Unknown’, con Javier H. Estrada en el Teatro Calderón. © Seminci/ Photogenic

La segunda jornada de la 71 Seminci siguió llenando de voces de cine las salas del festival: el actor Ricardo Gómez debutando como director, la danesa May el-Toukhy con el León de Oro de Venecia bajo el brazo, el italiano Andrea Pallaoro con el último guion de Bernardo Bertolucci, Sergio Peris-Mencheta con una película que, según él mismo, le salvó la vida y Willie D. Burton, ya con su Espiga de Honor, hablando de sonido. A ellos se sumó una nómina de cineastas de Tailandia, Grecia y Argelia, y una mirada española a Beirut, que llenaron de viajes, sueños y ciudades en ruinas las secciones Punto de Encuentro, Tiempo de Historia y Alquimias.

Sección Oficial: familias, memoria y un último guion

Ricardo Gómez estrenó en el mundo Una familia, su ópera prima, fuera de competición, junto a Claudia Traisac, Patrick Criado, Ana Wagener y el productor Diego Betancor. Su historia, la de un padre, una madre y un hijo marcados por una noche, nace de la convicción de que, como dijo, «el cine que más me gusta es el que tiene una vinculación con la persona que lo hace». Rodada en 16 mm, la película recorre un Madrid de los noventa en tres líneas temporales, y Wagener, Goya por La voz dormida, bromeó con la exigencia del guion: «Parecía una película sueca».

May el-Toukhy, directora danesa, presentó Woman Unknown, León de Oro en Venecia, que compite por la Espiga de Oro y retrata a las mujeres castigadas en la Dinamarca de la posguerra por relacionarse con soldados alemanes. «En cierto modo, reescribimos la historia para adaptarla a nuestra identidad colectiva y recuperar el respeto por nosotros mismos», afirmó. Para ella, esa mirada llega hasta hoy: «El cuerpo de las mujeres sigue siendo un campo de batalla». Del premio, advirtió con humor: «Ganar uno de los grandes premios europeos puede ser el camino más rápido hacia la bancarrota».

Andrea Pallaoro compite con The Echo Chamber, el último guion de Bertolucci, protagonizado por Luca Marinelli, Alicia Vikander y Susan Sarandon. «Supe que tenía que ser lo más sincero posible, y eso significaba traer mi propia sensibilidad y visión al guion de Bertolucci», explicó. De Sarandon dijo: «Trabajar con ella ha sido el mayor honor de mi vida».

Estreno de ‘Una familia’, de Ricardo Gómez en la Gala RTVE. © Seminci/ Photogenic

SerYo, la película que Sergio Peris-Mencheta llama su salvación

El documental, codirigido por Peris-Mencheta, su esposa Marta Solaz y Verónica Díaz Pérez, se estrenó en el mundo en Proyecciones Especiales. Sigue su tratamiento oncológico mientras dirigía a distancia, desde Los Ángeles, los ensayos de 14.4, la obra que comparte con Juan Diego Botto. «Cuando le ves las orejas al lobo tienes poco que perder y mucho que ganar», contó el actor y director. «Esta película ha sido mi salvación». El productor Andreu Buenafuente la describió como una canción de amor al teatro y, según él, «un documental que tendrían que poner en escuelas de teatro para mostrar lo que es amar el arte».

Sergio Peris-Mencheta, rodeado del equipo de ‘SerYo’, en la presentación. © Seminci/ Photogenic

Escuchar el cine: Willie D. Burton y Alejandro López

El ciclo Pensar (y escuchar) el cine arrancó con una conversación, moderada por Javier H. Estrada, entre Burton, sonidista de La Odisea, y Alejandro López, de La bola negra. López recordó que fue José Luis Cienfuegos quien, con su programación en Gijón, le descubrió a Kaurismäki y a Kiarostami. Burton, por su parte, reclamó más peso para su oficio: «Hay que hacer del sonido algo tan importante como la imagen». Y sobre la inteligencia artificial, ambos coincidieron en que el factor humano seguirá siendo imprescindible: «Grabar sonido es como interpretar un papel, siempre necesitas un componente humano».

Alejandro López y Willie D. Burton. © Seminci/ Photogenic

Sueños, templos, jacarandas y ruinas: Punto de Encuentro, Tiempo de Historia y Alquimias

En Punto de Encuentro, la griega Jacqueline Lentzou presentó su segundo largometraje, A Day in the Life of Jo: Chapter Phaedra, premio a la mejor dirección en Orizzonti, en Venecia, y coproducción de Grecia, Alemania y Francia. Para ella el cine empieza mucho antes de que una película llegue a la pantalla: nace de una intuición, de una imagen que persiste o de un sueño que pide convertirse en relato. Reconoce haber interpretado el premio como una señal del universo, una confirmación de que el proyecto debía seguir adelante. La película sigue a Jo, una adolescente de quince años que atraviesa una jornada ordinaria en la Atenas actual, entre conflictos familiares y desinterés, hasta que escucha cantar a Phaedra, una compañera de clase. Ese encuentro abre la puerta a una experiencia que desborda lo cotidiano y acerca el retrato íntimo de la adolescencia a un territorio poético y surrealista. Lentzou no consideró la falta de financiación un motivo para renunciar y lo resumió en una frase: «No es el dinero lo que hace las películas, somos nosotros».

Jacqueline Lentzou, directora de ‘A Day in the Life of Jo: Chapter Phaedra’. © Seminci/ Photogenic

El tailandés Sompot Chidgasornpong presentó 9 Temples to Heaven, que nace de su propia familia. «La idea procede de las vivencias de nuestra familia, de nuestra abuela concretamente, de todas las experiencias comunes», contó. Los nueve templos del título obedecen a una costumbre: «Se visitan nueve porque es el número de la suerte, prácticamente sagrado en Tailandia». Lo que se ve, aseguró, es real: «No hay idealización». Sobre el choque entre la fe y el negocio, fue comprensivo: «Los que organizan los templos mercantilizan todo lo que tienen, objetos… pero es por supervivencia, por mantenerlos». Y la película se mete en casa, donde se discute cómo cuidar a los mayores y la abuela con demencia plantea una pregunta de fondo: «Aun estando enferma, ¿se le debe dar voz también?». Su deseo para el público es sencillo: «En el fondo todos los humanos somos parecidos, occidentales u orientales, en cuanto a la familia».

Sompot Chidgasornpong presentó ‘9 Temples to Heaven’. © Seminci/ Photogenic

En Tiempo de Historia, el argelino Hassen Ferhani presentó Alea Jacarandas con una anécdota de bienvenida: «Al llegar he encontrado similitudes entre Argel y Valladolid que quizá provienen del paso de Cervantes por ambas ciudades». La película nació de una necesidad personal: «La idea procede de la necesidad de hablar de mi vida, de la vocación de mi padre por el color lila de las jacarandas». Es un homenaje a esa pasión: «Al fallecer, yo tenía que seguir su legado, era un proyecto común y lo que nos unía, entre otras cosas, eran las jacarandas». Ferhani busca con ellas una reflexión sobre la resistencia y la esperanza, lo que hablaba con su padre sobre buscar una vida mejor, y una mirada «hacia arriba, una mirada de altura». Y deseó que el público salga con ganas de visitar Argel, «pero de una manera diferente al turista habitual, el que no se detiene».

Hassen Ferhani, director de ‘Alea Jacarandas’. © Seminci/ Photogenic

Alquimias: de la arqueología cinematográfica a una carta de amor la séptimo arte

En Alquimias, Irene Bartolomé presentó Dream of Another Summer, a la que definió como «arqueología cinematográfica»: «No se puede ver, pero se puede sentir». Es un paseo existencialista por Beirut a través de Alicia, un personaje ficticio que balancea el mundo interior y el exterior. Eligió a una extranjera, europea, por una razón práctica: «Nos ayuda a mirar y prestar atención a los detalles, algo que no suelen hacer los que siempre habitan allí». Quiso capturar el momento posterior a la explosión del puerto de 2020 y a la pandemia, durante un año entero, y retratar a la población «tal como es, mediterránea». De la ciudad dijo: «Beirut aguanta porque sus ciudadanos asimilan que su Beirut es así, se ha construido sobre ruinas y estas ruinas sobre otras ruinas, recordando aquello de ‘Roma ciudad eterna’, pero eterna porque se construye, se destruye y se construye de nuevo». El mayor reto fue la financiación: «En España, una española que solicita dinero a las instituciones para hablar de Beirut, y en Beirut soy una española que quiere hablar de Beirut. Se hacía un poco raro».

Irene Bartolomé y Pere Marzo, directora y productor de ‘Dream of Another Summer’. © Seminci/ Photogenic

El cineasta Marc Ferrer presentó Cinemanía, una comedia coral y surrealista de humor satírico que entrelaza historias de amor, obsesiones y conflictos personales con el cine como hilo conductor y reflexiona sobre las relaciones humanas, la búsqueda de la felicidad y las contradicciones de la vida cotidiana. Ferrer reconoció que su obra es muy autobiográfica y que con ella quería repasar sus últimos años como cineasta y parodiar, al mismo tiempo, las dificultades y peculiaridades de vivir haciendo cine al margen de la industria convencional, en el terreno del underground. Confesó además que le cuesta imaginar una película con un único protagonista, porque podría aburrirse: una de sus grandes motivaciones, dijo, es divertirse, y le gusta introducir elementos ficticios en ambientes costumbristas, mezclando realidad e imaginación. El blanco y negro responde al ánimo deprimido del protagonista y tiene en Manhattan, de Woody Allen, una de sus referencias. Su definición de la película: una obra capaz de provocar tanto la risa como el llanto, «una carta de amor al cine».

Equipo de ‘Cinemanía’. © Seminci/ Photogenic

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