- El director y actor español presenta en la 71 Seminci la premier mundial del documental codirigido junto a su esposa, Marta Solaz, y Verónica Díaz Pérez.
- La película a Peris-Mencheta mientras dirige una obra de teatro durante su recuperación de leucemia, enfatizando el poder curativo y transformador del arte

La 71 Seminci ha acogido el estreno mundial de SerYo, una coproducción España-Estados Unidos, dirigida en colectivo por Verónica Díaz Pérez, Sergio Peris-Mencheta y su esposa, la actriz y artista multidisciplinar Marta Solaz. Los codirectores han acudido a Valladolid para presentar su película, acompañados también por el productor Andreu Buenafuente (El Terrat) y el actor y director Juan Diego Botto.
Una de las seis propuestas que conforman la programación de Proyecciones Especiales de este año, SerYo es una película audaz en la que asistimos de primera mano al tratamiento oncológico de su protagonista y codirector, Sergio Peris-Mencheta. «No tenía previsto estar creativamente más activo que nunca durante una enfermedad mortal, pero cuando le ves las orejas al lobo tienes poco que perder y mucho que ganar. Cuando decidí rodar el documental venía de la necesidad de dejar mi historia para que mis hijos la vieran en un futuro. Pero pronto me di cuenta de que era algo mucho más grande, que me permitía alejarme de mí mismo y relativizar todo un poco. Esta película ha sido mi salvación», ha compartido el actor y director con profunda emoción.
A 9.000 km de distancia
Peris-Mencheta, que ha participado en producciones de Hollywood de la mano de intérpretes como Sylvester Stallone, Jason Statham, Antonio Banderas o Helen Mirren, nos invita con SerYo a entrar en su esfera más íntima, dejando que una cámara lo grabe mientras, desde un hospital en Los Ángeles, continúa dirigiendo los ensayos de una obra de teatro en Madrid.


La obra en cuestión es 14.4, una colaboración de muchos años entre Peris-Mencheta y Juan Diego Botto, en la que cuentan la historia de Ahmed Younoussi, quien llegó a España con nueve años escondido bajo un camión. «Fue un proceso muy angustioso y complejo, pero también muy bonito a posteriori. Siempre decimos que el arta sana, es una herramienta que nos permite conocernos a nosotros mismos y reflejar en un escenario cosas de nuestra sociedad. Pero en este caso fue algo más: el teatro acompañó a Sergio, fue casi el mejor analgésico para soportar los momentos más duros», ha contado Botto.
También la distancia fue un factor a tener en cuenta en la codirección a seis manos. «Fue muy duro estar a 9.000 km. Desde lejos yo solo podía percibir esa unión tan fuerte entre Sergio y Marta y decirles: ‘grabadlo todo’. Eso fue lo que hicieron y gracias a ello tenemos perlas en la película», ha comentado Verónica Pérez Díaz. A lo que Marta Solaz ha agregado: «Vero ha sido fundamental. Era nuestra objetividad frente a la subjetividad de nosotros de vivirlo todo en primera persona. Aunque estuviéramos lejos, formamos una trinidad de dirección que fue necesaria para llevar a cabo el documental».

Crear para curar
El poder curativo de la creación artística está en el corazón de la propuesta de Peris-Mencheta, quien encuentra en su amor por el teatro un motor para su recuperación. SerYo se presenta así como una película luminosa que muestra cómo, en medio de la adversidad y el dolor, es posible mantener la voluntad de vivir gracias al arte que creamos y las redes de apoyo que construimos.
«Es el proyecto más emocionante en el que he trabajado en mi vida», ha declarado Andreu Buenafuente, quien se sumó al proyecto desde el primer momento en que Peris-Mencheta le envió una nota de voz comentándole lo que quería hacer. «A veces se nos olvida que el documental va de documentar la vida. Y cuando hacemos eso no sabemos cómo va a acabar. Yo siempre destaco las dos cosas de este proyecto: la lucha de Sergio por documentar todo lo que le sucede y la canción de amor que compone al teatro. Creo que es un documental que tendrían que poner en escuelas de teatro para mostrar lo que es amar el arte», añadió el productor.