71 edición. Del 23 al 31 de octubre de 2026.
71 edición.
23/31 oct. 2026
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Viernes 30 en Seminci: una luz en el Teherán bombardeado, una Sherezade de Buenos Aires y un anciano canario que se queda en su casa

Viernes 30 en Seminci: una luz en el Teherán bombardeado, una Sherezade de Buenos Aires y un anciano canario que se queda en su casa

Viernes 30 en Seminci: una luz en el Teherán bombardeado, una Sherezade de Buenos Aires y un anciano canario que se queda en su casa

Un confidente en los últimos años de ETA, el archivo de tierras de un artista de Tabriz, un espejismo entre París y San Sebastián, los silencios de tres generaciones de mujeres y los premios de La Meseta: una jornada de cine que busca la luz en lo cotidiano.

La octava jornada de la 71 Seminci llevó a Valladolid a cineastas de medio mundo. El iraní Ali Asgari y Daniel Calparsoro, con buena parte del reparto de El confidente, presentaron sus películas en la Sección Oficial. En Tiempo de Historia pasaron Magi Haghighi y la argentina Ana Bovino con su protagonista, La Pichi; en Alquimias, David Baute y Bingham Bryant; y en Castilla y León en Largo, Cristina Urgel. Además, MERCI cerró su sexta edición con la entrega de los premios La Meseta Distribución y La Meseta. Laboratorio de Creación y Desarrollo de Cortometrajes.

Ali Asgari. ©Seminci/ Photogenic

Sección Oficial: la esperanza en Teherán y la amistad de un confidente

El iraní Ali Asgari, Espiga de Oro al mejor cortometraje con El silencio (2016), regresó a Valladolid con el estreno español de A Bit of Light, la historia de un médico de Teherán que ve cómo las autoridades cierran su consulta. Cuando decide quitarse la vida, un último día rodeado de su familia le hará reconsiderarlo. Asgari quiso reflejar una urgencia: «Cuando salía a pasear por las calles solo veía tristeza y desesperanza, pero luego veía a los niños jugando y me di cuenta de que siempre hay algo de esperanza». Recordó una anécdota de los bombardeos de junio de 2025, cuando su madre le llamó y él pensó en una emergencia: ella le esperaba con turrón recién hecho y té caliente. «Nos sentamos a comer mientras oíamos la desgracia que ocurría fuera. Eso me hizo pensar en cómo es posible que el ser humano logre adaptarse a esas barbaridades». De ahí las plantas siempre presentes en los fondos y la danza kurda que cierra la película con toda la familia reunida: «Es un símbolo de cercanía y amistad que contagia a todos los que están presentes». Y del humor que la atraviesa, una idea: «La alegría y la tristeza son dos elementos que no están en lucha, sino que conviven».

Víctor Clavijo, Patricia Vico, Miguel Herrán, Daniel Calparsoro, Javier Gutiérrez, Itsaso Arana y Emilio Palacios. ©Seminci/ Photogenic

Fuera de concurso, Daniel Calparsoro presentó el estreno mundial de El confidente, thriller inspirado en hechos reales ambientado en los últimos años de ETA, con Javier Gutiérrez y Miguel Herrán como un veterano policía y un joven independentista que acaba convirtiéndose en su confidente. Le interesó contar un pasado cercano que mantiene vigencia: «Me pareció de rabiosa actualidad una historia sobre dos personas que están en las antípodas y cómo forjan una historia de amistad», y reflexionar sobre «cómo nos traicionamos a nosotros mismos». La productora María Luisa Gutiérrez recordó que la jornada estaba marcada por la conmoción ante la tragedia ferroviaria de Toledo, trasladó el cariño del equipo a las familias y reconoció el trabajo de los servicios de emergencia y los voluntarios: «Detrás de cada uniforme hay una persona». La película llegará a las salas el 29 de enero.

Tiempo de Historia: un archivo de tierras y una Sherezade de Buenos Aires

El cineasta iraní Magi Haghighi presentó el estreno español de I Deserve a Lover Whose Every Rise Sets Fiery Dooms Raging Across the Skies, un atípico documental con el que se aleja de su habitual vinculación a la ficción para adentrarse en el universo del artista Nasser Bakhshi. La película no recorre solo su obra sino todo su archivo personal, recolectado durante años junto a la pintora Roghayeh Najdi en Tabriz, con documentos, fotografías, películas e incluso tierras de varias partes del mundo. «Cuando veo las fronteras y las dimensiones de un proyecto me doy cuenta de qué género pide o el tipo de aproximación, en este caso la no ficción», dijo. Y la resumió así: «Es una película sobre la diferencia entre la historia y la realidad, entre la imaginación y lo cotidiano».

Natalia de la Vega, Ana Bovino y Jimena Carol ‘La Pichi’_’, de ‘Las noches’. ©Seminci/ Photogenic

La argentina Ana Bovino estrenó su primer largometraje, Las noches, que transita entre el documental y la fábula y convierte a Jimena Carol, conocida como La Pichi, una mujer de la periferia de Buenos Aires, en una Sherezade contemporánea que transforma sus vivencias en relatos de humor, ternura y afirmación personal. La directora llevaba seis años fascinada por la figura de Sherezade y por su capacidad subversiva: «Resulta que la primera feminista era árabe, no francesa. Lo que quería con la película era devolver a Sherezade las capacidades subversivas para la Argentina actual». Cuando conoció a La Pichi no podían dejar de escucharla: «Pensamos que no podíamos hacer toda la película con ella, pero también pensamos que en una misma persona podía haber diferentes historias».

La protagonista, que forma parte del colectivo Gordas de Argentina, quiso subrayar que la película no reduce su identidad: «En realidad, la película narra la historia de otra narradora, que es gorda, pero no habla de cosas de gordas». La ciudad es una de las claves simbólicas del filme. Bovino lo explicó con una imagen: «Los anillos concéntricos de las grandes ciudades sitúan en el centro las zonas ricas y, hacia el exterior, los barrios se van empobreciendo. Es una analogía con el cuerpo de las personas gordas, con quienes están en los márgenes, con los diferentes». Y añadió: «Es un territorio excluido del capitalismo, algo sistémico».

La comodidad de la protagonista durante el rodaje fue uno de los principales desafíos: «El reto para mí era hacer que la gente como yo se sintiera igual de cómoda que yo con su propio cuerpo», dijo La Pichi. Bovino, que lo habló todo previamente con ella, completó: «Para mí el reto principal, al ser mi primera película, era hacer que estuviésemos todas cómodas». A las dificultades se sumaron el rodaje nocturno, sin luz artificial, y los recursos limitados. La directora se mostró orgullosa de que la película consiga «hacer reír y llorar al mismo tiempo», y reivindicó su dimensión política en un momento especialmente oscuro para Argentina: «La película no es neutra, obviamente tiene un carácter político muy fuerte. Y esto no fue fácil de lograr. Además, no es una película solemne, es una película íntima».

Alquimias: un hombre, su volcán y un viaje de espejismos

Equipo de ‘Benigno’. ©Seminci/ Photogenic

David Baute, ganador del Goya a la mejor película de animación por Mariposas negras, presentó Benigno, que observa los últimos años de un hombre de 88 años que sigue viviendo en la casa donde nació, rodeado de sus tierras, su tortuga y los pequeños rituales que ordenan cada jornada, mientras pierde poco a poco la vista. El origen está en su propia biografía: «La idea, el germen de la película, tiene mucho que ver con mi origen y con mi pasado en Tenerife, con mi pueblo y el barrio del volcán. Allí se desarrolla la vida en comunidad, de tribu, con cordialidad. Cincuenta años después todo eso lo eché de menos, al igual que lo echa de menos la sociedad actual». Benigno, una persona muy cercana a su familia, no actúa: «Se interpreta a sí mismo; en realidad no es actuar. Él tiene sus rutinas y lo que hacíamos era seguir sus pasos».

La película está rodada en Super 8, con fotografía de Mauro Herce, doble ganador del Goya por Sirât y O que arde: «Queríamos esa textura, ese grano antiguo. El problema estaba en que no podíamos ver lo que habíamos grabado hasta que llegaban los revelados del laboratorio». El paisaje volcánico adquiere un sentido simbólico: «El volcán entra en erupción, es como que vuelve a nacer, y acaba enfriándose, vuelve a morir. Ese ciclo lo veíamos también en los seres humanos. En el fondo, el volcán transmite vitalidad». Y la historia, aun siendo muy local, es universal: «Estrenamos la película en Shanghái y los chinos nos decían que les había gustado mucho y que se veían reflejados». Lo que le gustaría que el público se llevara: «Si alguien sale de la sala e inmediatamente llama a sus abuelos o a sus mayores cercanos, me daré por satisfecho».

Bingham Bryant, director de ‘El espejismo’. ©Seminci/ Photogenic

En la misma sección se estrenó El espejismo, el primer largometraje en solitario de Bingham Bryant, que divide su tiempo entre Lisboa y Nueva York y narra un viaje entre París y San Sebastián guiado por los espejismos que se avistan en el horizonte. «La película es un caleidoscopio de cuerpos e identidades, algo que se extiende también a la percepción de las ciudades», dijo el director, que la gestó en la Elías Querejeta Zineskola: «Escribí un primer borrador para la escuela de cine y me di cuenta de que la topografía de San Sebastián funcionaba muy bien con la película. Se volvió muy personal para todo el mundo». Se inspira en un relato del escritor japonés Edogawa Rampo: «Él prácticamente le robó el nombre a Edgar Allan Poe y trató de llevar sus innovaciones en la literatura a Japón».

Castilla y León en Largo: la conversación que nunca tuvimos

Cristina Urgel presentó La conversación que nunca tuvimos, que define como «un ejercicio de memoria histórica para saber de dónde venimos». Nació de un silencio: «La historia de mi abuela, al igual que la de muchas otras mujeres de esa época, ha sido silenciada». La directora reconstruye la historia de su abuela y de su madre, marcada por la falta de afecto y el estigma de las madres solteras: «No es que mi madre y mi abuela no supieran hablar, no se supieron querer». Del nacimiento de su madre, recordó las palabras de su abuela: «Ahí se acabó todo».

Equipo de ‘La conversación que nunca tuvimos’. ©Seminci/ Photogenic

Urgel se sintió «intrusa» al escuchar los audios de las conversaciones familiares, porque esa conversación «la tenían que tener su madre y su abuela». El rodaje, de tres horas continuadas y sin cortes, dejó un momento que definió como «sanador». «En todas las familias hay elefantes en la habitación», señaló, y la película le ha permitido mirar a su abuela más allá de su papel: «Más que ser la madre o la abuela, también han tenido su vida». «Es un homenaje a mi abuela y un legado a mi hija, para que no olvide de dónde venimos», afirmó, y concluyó: «La historia de estas mujeres es historia de España».

La Meseta premia a La Gradiva y Salen las lobas

Seminci clausuró la sexta edición de MERCI en los Cines Broadway con la entrega de los premios La Meseta de distribución, que reconocen las mejores campañas para el estreno en España de largometrajes de cine independiente. Mariona Viader explicó el doble objetivo de la iniciativa: «Teníamos dos objetivos con la Meseta, por un lado, impulsar cortometrajes de cineastas emergentes a través de mentorías y, por otro, premiar las campañas de distribución». El jurado, formado por Maite Conesa, Hans Christian Boese y Raquel Alonso, concedió el segundo premio, de 4.000 euros, a La Gradiva, de Elástica Films, y el primero, de 5.000, a Salen las lobas, por la campaña de Silencio Cinema. Olimpia Pont Cháfer y Enrique Costa despidieron MERCI con un deseo: «Esperamos que haya sido un espacio de intercambio fructífero para todos los asistentes y que las películas mostradas puedan proyectarse en los cines».

Pedro Moral, de Elástica Films, con el premio La Meseta Distribución. ©Seminci/ Photogenic

También concluyó la segunda edición de La Meseta. Laboratorio de Desarrollo de Cortometrajes, con ocho proyectos en desarrollo que trabajaron del 27 al 29 de octubre con las productoras Garbiñe Ortega y Leire Apellaniz y los cineastas Chema García Ibarra e Ion de Sosa. PICNIC premió a El sol y Almudena La Zurda, ONLY POSTPRODUCTION a Versión Española, SPIRAL LOCATIONS a Hoy que vuelves y la ECAM a Clarianes.

Seminci Factory y Mudras: dos viajes, madre e hija

El Teatro Zorrilla acogió la entrega de los premios de Seminci Factory, fruto de la alianza entre Seminci, Valladolid City of Film y la Valladolid Film Commission, en la sesión dedicada a Unesco City of Film. Los dos premios fueron para Prolija Films, por el cortometraje Yo la veo guapa, y Héctor Varela de la Fuente, por Desde cero. Un tercer premio al desarrollo de un proyecto audiovisual, inaugurado este año, fue para Plan Secreto por La piedra natural, cuyo equipo dedicó el galardón a José Luis Cienfuegos y a los fallecidos en el accidente ferroviario de Toledo.

Entrega de los premios Seminci Factory. ©Seminci/ Photogenic

El acto concluyó con la presentación de Mudras. Bailando hilos invisibles, documental de María Salgado Gispert, que sigue a la bailarina Nazaré de la Fuente, hija de Mónica de la Fuente, pionera en traer las artes escénicas de la India a España. «Es una historia de muchas capas, de esos hilos invisibles que unen a una madre y su hija», dijo la directora. La vallisoletana Mónica de la Fuente compartió su emoción: «Es muy especial estar en casa y contar nuestra historia profunda, la de nuestro cuerpo habitado. No es momento de bailar, pero lo hacemos interiormente porque el arte puede sanar». Y su hija añadió: «Esta película muestra una conexión entre las dos, pero también entre dos culturas, mostrándonos todo lo que podemos aprender de esos hilos invisibles que nos conectan con nuestras raíces e incluso más allá de ellas».

La venta de entradas acaba de comenzar