Estas rutas temáticas invitan a descubrir el festival de una forma personalizada y cercana, guiando cada experiencia según los intereses y sensibilidades de cada espectador. Los visitantes podrán elegir la que mejor se adapte a sus inquietudes y disfrutar del festival desde una mirada más personal, diversa y participativa.

El lado más audaz de la SEMINCI. Obras que arriesgan, que rompen moldes y que se lanzan sin red a la experimentación. Un viaje cinematográfico para quienes mantienen una mirada joven y, sobre todo, valiente.


Raíces que avanzan bajo el agua. Familias que se separan y vuelven a encontrarse. El tiempo transforma los hogares y a quienes crecen en ellos. Un hijo se aleja de casa. Una madre vuelve a mirar su propia vida. Lo heredado cambia de forma. Una misma raíz, muchas maneras de florecer.


Una maleta cerrada deprisa. Una frontera que cruzar. Una guerra que termina, pero permanece durante décadas en los cuerpos y la memoria. Estas películas miran el conflicto desde quienes lo padecen, lo heredan o intentan sobrevivir a él. Descubrir la guerra desde la trinchera SEMINCI: un antídoto contra la equidistancia.


Primeras veces. Dos personas se encuentran justo donde parecía imposible. Amores que duran cincuenta años. Deseos, dudas, despedidas y alguna segunda oportunidad. Incluso entre guerras, pérdidas y finales del mundo, el cine sigue encontrando razones para enamorarse.


Relatos de rabia y coraje. Historias que no piden perdón, pero tampoco permiso. Cuerpos que resisten y espíritus indómitos que se abren camino como el agua entre las piedras.


El cine como asamblea, la pantalla como tribuna y cada plano, un voto de conciencia. Aquí los discursos no se pronuncian ante un micrófono, sino con miradas, silencios y metáforas. En estos días en que el clima político y social se parece cada vez más a una cena familiar de Nochebuena, esta selección ganaría por mayoría absoluta.


Paseo para celebrar la libertad de ser y la dignidad de existir. Un brindis por la fortuna de mirarnos desde la diferencia, a través de las butacas de SEMINCI. El amor, la amistad, la sensualidad, la duda y la reparación convergen en la búsqueda de cómplices y de la Espiga Arco Iris.


El cine como viaje al corazón de la naturaleza. Un paseo hacia lo esencial. Películas para llenarse los zapatos de tierra. Poesía del origen y la pertenencia. Historias que siembran la incertidumbre de saber si estamos construyendo un buen lugar para quedarse.
