Como prolongación de la retrospectiva «Una historia del sonido (en el cine)», la 71 Seminci presenta Rugido humano, clamor de la tierra. Habitando el sonido, una exposición que reúne a cineastas y artistas audiovisuales para explorar el sonido como memoria, instrumento de poder y vía de aproximación a una naturaleza que desborda la percepción humana.
«Rugido humano» atiende a los sonidos creados por el ser humano y a su vínculo con la historia. En Concierto con tambor y metralla (1980), el cineasta salmantino Basilio Martín Patino compone con canciones, voces y registros de la Guerra Civil una memoria auditiva del conflicto. Aura Satz aborda otra dimensión política de la escucha a través de las sirenas, señales capaces de advertir de un peligro, pero también de imponer órdenes y restringir libertades.
«Clamor de la tierra» reúne obras que evocan las sonoridades de la naturaleza. En Still in Cosmos, Takashi Makino representa el universo mediante una composición de drones atravesada por el caos del nacimiento, la muerte y la eternidad. Helena Girón y Samuel M. Delgado exploran las resonancias de las islas a través del mar, las leyendas locales y la actividad volcánica, elementos ligados a la memoria y la identidad del archipiélago.
La presencia de José Val del Omar, figura esencial de la experimentación cinematográfica española, introduce una genealogía propia de investigación sonora, inseparable de sus búsquedas visuales. De las voces de la guerra a las sirenas, del mar al cosmos, la exposición propone una escucha atenta a los conflictos humanos y a las fuerzas de la naturaleza.