Tras el fin de la ocupación rusa, Heorhiy y Yaryna regresan a su hogar. A través de la perspectiva de una trampa explosiva, la película explora cómo la pareja intenta reconstruir sus vidas, distanciándose gradualmente de la guerra que los rodea. Este retiro a su propio mundo se vuelve cada vez más surrealista a medida que la guerra (en forma de trampa explosiva) expande sutilmente su presencia, justo delante de sus narices. Heorhiy y Yaryna intentan volver a una vida normal, pero una granada escondida detrás del refrigerador impacta profundamente en su estado psicológico y en su percepción de la realidad.