La primera película sonora de Vertov celebra el papel desempeñado por la región del Donbás, en el este de Ucrania, y sus riquezas minerales y agrícolas en el Plan Quinquenal de finales de los años veinte del siglo pasado: un proyecto que consistió en un programa económico centralizado puesto en marcha por Stalin en 1928 para lograr una rápida industrialización, la colectivización agrícola y la expansión de la industria pesada. La película, una sinfonía experimental única que rebosa ironía, ofrece un collage sonoro penetrante, estridente y chirriante, en el que se mezclan multitudes, gritos, el pisoteo de las botas y el ruido de la maquinaria industrial, así como la música y las conversaciones cotidianas.
Dziga Vértov
Nació en el antiguo imperio ruso (actual Polonia) en 1896 y falleció en 1954. Pionero soviético del cine documental, rechazó el cine teatral y de ficción, defendiendo que la cámara debía captar la ‘verdad de la vida’ sin actores ni escenarios artificiales. Junto a su esposa Elizaveta Svilova y su hermano Mikhail Kaufman, formó el colectivo Kinoki. En 1922 lanzó la serie de noticiarios experimentales Kino-Pravda (‘Cine-Verdad’), y en 1924 deslumbró con su largometraje ‘Cine-ojo’, al que siguieron obras como ‘La sexta parte del mundo’ (1926) o su obra manifiesto ‘El hombre de la cámara’ (1929). En la era sonora realizó ‘Enthusiasm: Symphony of the Donbass’ (1931) y ‘Lenin, el genio de la revolución’ (1934). Con el estalinismo regresó a Moscú y perdió protagonismo, pero sus planteamientos teóricos y estéticos influyeron decisivamente en el Cinéma Vérité y en generaciones posteriores de documentalistas.